Las bicis eléctricas ganan terreno a las convencionales en Europa

Bicicleta-eléctrica-520x346Según los datos de los comerciantes, en 2012 se vendieron en Holanda apenas 1.039.000 bicicletas, un descenso del 13% respecto al año pasado, o lo que es lo mismo 133.000 bicis menos que en 2011. Sin embargo ha habido un aumento muy significativo de ventas de bicicletas eléctricas, a pesar de que cuestan el doble (1800 euros de media). El año pasado se vendieron 171.000 bicicletas eléctricas, un 1,3% más que el año pasado, lo que confirma una tendencia presente en todas las ciudades de Europa en favor de estos vehículos dotados de un pequeño motor. Holanda es el país de la bicicleta por excelencia, se puede afirmar que hay tantas bicis como habitantes, sino más. El descenso en la venta de bicis convencionales puede tener su origen en la crisis económica según los comerciantes. Pero el aumento en la venta de bicicletas eléctricas puede ser el origen de un cambio de tendencia a nivel europeo.

La gente que habitualmente se mueve en bicicleta por la ciudad empieza a ser consciente de que la mejor opción es la eléctrica. Y si tenemos en cuenta que Holanda es un país esencialmente llano, donde el motor eléctrico sería casi innecesario, nos damos cuenta lo importante que va a ser este cambio de tendencia en otras ciudades europeas en las que hay que salvar importantes cuestas para desplazarse. En países como Francia, Italia o Alemania se están poniendo de moda estos vehículos para desplazarse diariamente al trabajo.

En España esta tendencia también se está confirmando. Empresas como In Bicycle We Trust, que triplicó sus ventas de bicis eléctricas en 2012, dan fe de este cambio. Su eslogan es el reflejo perfecto de lo que significa moverse en bicicleta eléctrica: “Creemos en el viento en la cara. Creemos en dos ruedas y un manillar. Creemos en la libertad”. Según Amador Gómez, socio fundador de la empresa “es la mejor inversión para moverse por el centro de la ciudad, respeta el medio ambiente, nos ofrece un ejercicio saludable, ahorra tiempo gracias a que evita los atascos, y su motor permite ganar velocidad, y nos ayuda a arrancar o a impulsarnos. Así, la inversión que supone la compra de una bicicleta de estas características queda totalmente amortizada a los pocos meses de uso”.
Autor: Miguel Guilarte