Kit para bicis eléctricas

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Conversión de bicicleta normal a eléctrica

 

Habrá personas que estén en la tesitura de elegir una bicicleta tradicional o una bicicleta eléctrica. Cada una tiene sus ventajas. Una normal permite hacer deporte en los momentos de ocio; la bici eléctrica es un medio de transporte ideal para ir a trabajar o hacer las tareas cotidianas con total comodidad. Los más pudientes quizá decidan comprar una para ocasión. Aquellos que tengan un presupuesto más ajustado o menor disponibilidad de espacio, pueden optar por transformar su bici normal con un kit para bicis eléctricas.

Hay numerosos fabricantes que ofrecen transformaciones. El precio de estos kits eléctricos para bicicletas es muy variable y depende de la calidad de los componentes, de la potencia del motor eléctrico o de la densidad de energía de la batería. Pero en general, optar por esta solución es menos costoso que comprar una bicicleta eléctrica

Podemos usar casi cualquier bicicleta como base. En el mercado hay kits eléctricos para montar en bicicletas de trekking, urbanas, de montaña e incluso de carretera. Y no olvidemos que estas transformaciones suelen ser fácilmente reversibles. De esta forma, en pocos minutos, podemos recuperar el aspecto y funcionalidad de nuestra bici original.

El kit eléctrico consta, básicamente, de un motor eléctrico, un controlador (capta la señal del movimiento de los pedales y envía una orden al motor para que éste dé la potencia necesaria), un sensor de pedaleo, una batería y su correspondiente cargador. El equipamiento se puede completar con un indicador de la carga disponible en la batería y un dispositivo de seguridad que corta la alimentación al motor cuando se usan los frenos.

Los componentes más pesados son el motor y la batería. Por ese motivo, es conveniente elegir adecuadamente su ubicación en función de las necesidades de cada usuario y de las posibilidades de cada bici. Por ejemplo, el motor puede ir ubicado en la rueda delantera, en la trasera o junto al propio eje donde van fijadas las bielas. La batería puede ir sobre el trasportín, en la barra donde habitualmente va la botella de agua, en la tija del sillín e incluso dentro de la bolsa de herramientas que se coloca bajo el sillín.

Hay kits de transformación que incluyen motores de hasta 500W de potencia, que permiten circular a casi 50 kilómetros por hora sin esfuerzo. Sin embargo, para que nuestra bici eléctrica se considere legalmente una bicicleta, es indispensable que la potencia de su motor no supere 250W nominales y éste debe interrumpir su trabajo cuando la velocidad es igual o superior a 25 kilómetros por hora. Las baterías pueden ser de diversos tipos (plomo, hidrurometálico, litio, iones de litio, etc.) y las hay capaces de dar hasta más de 100 kilómetros de autonomía.

Enrique Calle