El precario equilibrio de BiciMAD

Desde que se contrataron los servicios de Bonopark (que estaba avalada por Alta Bicycle una empresa estadounidense en quiebra) para la concesión del servicio de bicicletas de Madrid, llamado BiciMAD y que en su momento fue denunciado por la Asoc. De Marcas y Bicicletas (AMBE) como falto de competencia, las cosas han ido de mal en peor.

Los problemas de BiciMad

El día de la inauguración, allá por junio de 2014 la ex alcaldesa de Madrid Ana Botella se paseó muy oronda por las calles de la ciudad, montada en una de las unidades de la empresa y bajo los focos y flashes mediáticos, vanagloriándose de cuán guay sería la capital española a partir de la puesta en funcionamiento de un servicio de bicicletas eléctricas y no contaminantes.

Pero la alegría duró poco y los problemas arreciaron: La avalancha de abonados superó la capacidad del sistema y este colapsó por tres largos días. Muchas de las estaciones estaba incomunicadas entre sí, los sistemas de sujeción funcionaban mal y la cantidad de unidades a disposición de los usuarios nunca pasó de 1000, cuando por contrato debían ser 2000.

Para complicar aún más las cosas, comenzaron a aparecer los gamberros de siempre que averiaban los vehículos, la gente por desidia no devolvía las bicicletas a su sitio y los robos de unidades que se pueden adquirir por internet en varias webs de fuera de España se multiplicaron, a pesar de que hay cámaras de seguridad en los puestos de alquiler y que cada bici tiene GPS.

La policía ha devuelto vehículos que halló en condiciones de irregularidad en varias ocasiones y los usuarios denuncian mediante las Redes Sociales cuando encuentran alguna abandonada, pero Bonopark tiene un solo camión de recogida para recuperar las unidades que se dejan por ahí y éste no da abasto con su trabajo.

También han sufrido ataques del tipo cibernético que ha puesto en entredicho la seguridad de los datos personales de los usuarios; el mas conocido y sonado fue el caso de la aparición en varias pantallas de BiciMAD de una foto pornográfica.

Ante la acumulación de incumplimiento de cláusulas del contrato celebrado, una de la partes, el Ayuntamiento, ha dejado de pagar lo que le corresponde. El acuerdo que se firmó tiene una validez de 12 años y su monto total asciende a unos 25 millones de euros.

Bonopark dice que es incapaz de hacer frente al desequilibrio económico al que se enfrenta y le ha pedido al Ayuntamiento que se haga cargo de la diferencia que se necesita para estabilizar a la empresa y seguir haciendo viable el sistema de BiciMAD.

El gobierno que preside la alcaldesa Carmena ha dejado muy claro que no va a darle ni un céntimo de los mas de tres millones y medio que Bonopark solicita, por lo que se prevé que al igual que pasó con DBizi, el sistema que funcionaba en San Sebastián gestionado por la misma empresa, BiciMAD termine desmantelado y haya sido nada mas que un fugaz sueño para los madrileños. La ineficacia y la impunidad siguen campando a sus anchas.