Cómo transformar una bicicleta convencional en una eléctrica

La gente cada vez se vuelca más hacia los medios de transporte no contaminantes, sostenibles y ecológicos y las bicicletas eléctricas están ganando día a día más protagonismo en las calles de las principales ciudades del mundo.Convierte tu bici en eléctrica

La única pega que tienen es que los costes iniciales suelen ser elevados, por lo que muchísimas personas ven frustrada su decisión de pasarse a la bicicleta eléctrica ya que les resulta un artículo fuera del alcance de sus bolsillos, tan afectados por la crisis.

Los kits que dan la oportunidad de transformar una bicicleta común en una eléctrica surgieron como una necesidad para determinados vehículos con prestaciones especiales, tales como las reclinadas, las beach cruisers (o playeras) o las hand cycles (que tienen los pedales adaptados para las manos).

Pero en la actualidad esos kits han llamado la atención primero a quienes usan sus bicis de manera habitual, para ir al trabajo, para pasear o para hacer los recados, porque ya las tienen adecuadas a sus gustos y a su comodidad y transformarlas sería mucho más práctico.
Luego los adoptaron quienes están interesados en las bicicletas eléctricas y no pueden adquirir una, ya que los costos finales terminan siendo bastante más accesibles y se obtiene un vehículo “a la medida” del consumidor.

A estas circunstancias se les suma el hecho de que los bastidores que ofrecen las bicicletas eléctricas no tienen gran variedad (aunque este hecho está cambiando y los diseños se mejoran año a año).

Los kits de bicicletas eléctricas son fáciles colocar y no es necesario recurrir a un profesional para hacerlo, sino que con unos simples conocimientos y un par de herramientas de uso común, puedes hacerlo tú mismo.

El kit incluye un controlador, una rueda con un motor, una batería que se puede ubicar en varios sitios: en el trasportín, en la canasta, en la tija del asiento o acoplarla al cuadro de la bici, el PAS o sensor de pedaleo y un cable que se colocan en el manillar.
Este es el kit básico, pero puedes conseguir variaciones. Las baterías suelen ser de litio, pero las hay con diferentes cargas y por tanto con distintas autonomías, el motor puede ser con o sin escobillas y ubicarse en la rueda delantera o trasera; estas también son de diferentes rodados y modelos, para adaptarse a las variables del cuadro de cada vehículo.

Puedes optar por ponerle un display de control (con pantalla LCD) y/o un acelerador con lo que la bicicleta deja de necesitar del pedaleo y pasa a usarse casi como una moto. Los hay de “gatillo” o de “puño” y ambos tienen la compatibilidad con los manillares garantizada. Ten en cuenta que las bicicletas con acelerador no tienen permitido circular por la vía pública (por Normativa de la CE).