Baterías de grafeno: el futuro al alcance de la mano

Cuando se trata de baterías eléctricas, el debate público está a la orden del día. El alto nivel de desinformación o de medias verdades, todo ello orientado a vender sea como sea, agrava aún más los problemas reales.

Con todo, la industria de las baterías ha logrado resistir y superar muchos de los grandes obstáculos iniciales en muy pocos años. Ahora es posible viajar 400 kilómetros con un vehículo eléctrico, usando nada más que una batería de iones de litio, de fabricación similar a la que alimenta un portátil o un dispositivo móvil.

Limitaciones reales de las baterías actuales

Baterías para bicicletas eléctricasPor mucho que la actual generación de baterías ha evolucionado y ofrece un rendimiento inaudito en comparación con el que tenía hace una década, todavía se necesita un almacenamiento mayor.

El Litio-ion es más ligero que el plomo y que otras alternativas, pero tienen sus limitaciones. Lo que se necesita es algo que acumule, movilice y libere la energía en una forma manejable y rápida y que no resulte tan pesado ni voluminoso, sobre todo si pensamos en las baterías necesarias para una moto eléctrica.

La utilidad del ultra condensador

Hasta ahora, la solución fue usar una mezcla de baterías de litio y ultra condensadores. Estos últimos se cargan y descargan rápidamente, lo que los hace perfectos para recuperar la energía perdida durante el frenado, por ejemplo. En otras palabras, son la solución de almacenamiento para el frenado regenerativo.

Pero cada vez los usuarios requieren cantidades de carga mayores en vistas al aumento de la autonomía y ese es el fallo de los ultra condensadores. Así que el Santo Grial ha sido encontrar una especie de súper condensador.

GE, cerca de la solución

Según ha declarado GE (General Electric), esta empresa está cerca de alcanzar una solución ideal que se puede aplicar, no sólo a los coches y motocicletas eléctricas, sino también a los dispositivos móviles. La idea es mezclar la capacidad de almacenamiento de una batería de litio con el rendimiento de un súper condensador.

El resultado: un sistema de almacenamiento de carga rápida, ideal para los teléfonos móviles y los vehículos eléctricos y que puede retener una carga suficiente como para durar y proporcionar a los conductores la autonomía deseada.

Y la base de esta solución sería la utilización del llamado “material del futuro”: El grafeno, un compuesto de carbono, que se basa en “despegar” las láminas que componen el grafito, para darles luego la forma que su uso requiera.