Algunos beneficios de usar la bici eléctrica

La bici eléctrica es ideal como medio de transporte; también lo es para mantenerse en forma sin hacer grandes esfuerzos ni sudar, pues supone hacer ejercicio a baja intensidad. El mayor beneficio se obtiene cuando se combinan ambas ideas: mantenerse en forma a la vez que se va al trabajo o a los quehaceres diarios. No cabe duda que es una respuesta inteligente que hace mucho más eficiente nuestra gestión del tiempo.

textoLa actividad física que produce el pedaleo asistido activa el sistema circulatorio, reduce el riesgo de infarto y otras enfermedades cardiovasculares. También ayuda a controlar el peso, mejora el tono físico —no solo el de las piernas—  sino que también refuerza ligeramente los músculos de la espalda, con los beneficios que eso tiene para el tronco y la zona lumbar.

Al margen de lo anterior, hay otros motivos importantes para pasarse a la bici eléctrica , como puede ser el ahorro económico. No cabe duda que una bici eléctrica tiene un coste de mantenimiento muy bajo. Según diversos cálculos, el precio que supone cargar la batería de una bici eléctrica apenas supera unos céntimos de euro, si bien depende de la capacidad  útil de que disponga y de la tarifa eléctrica que tengamos contratada. A modo orientativo, con un precio 0,140 euros el kWh , cargar una batería que proporcione unos 35 kilómetros de autonomía costaría menos de 10 céntimos de euro. Un pequeño ciclomotor de 50 centímetros cúbicos tiene un coste por kilómetro atribuible al carburante varias veces superior, si contar con otros conceptos como pueden ser impuestos o revisiones.